La Página de Opinión

Cuando parecía que el 2004 finalizaría con alegrías para los bohemios, tanto en lo deportivo por la levantada del equipo en las últimas fechas, como en lo institucional con la votación realizada en la Legislatura Porteña que transformó en Ley la expropiación del inmueble de la Calle Humboldt 486/540 para el funcionamiento de un polideportivo y sede social de la Asociación Civil Club Atlético Atlanta, como rezaba el despacho 1.090 de la Orden del Día, lamentablemente los viejos fantasmas volvieron por Villa Crespo, dejando en descubierto que todo estaba ( y está) agarrado con alfileres.

Pero los problemas no son nuevos, ya vienen de varios años atrás y son los que en su momento nos llevaron a la quiebra y la consiguiente pérdida de la Sede Social. Atlanta, entre fines de los 70' y comienzos de los 80', tuvo todo para pasar a ser un club importante de la Argentina, con instalaciones de primer nivel y una masa societaria que rondaba los 18.000 asociados y estaba en franco ascenso. Pero intereses mezquinos de un pequeño grupúsculo de "barras bravas"y de directivos deshonestos vieron la mesa servida y ante el desinterés y la falta de información del grueso de los socios y simpatizantes, aprovecharon la oportunidad del descenso deportivo a la Primera "B" para comenzar una campaña mafiosa (con agresiones a personas e instalaciones del club, caso la quema de los quinchos) que llevó a las renuncias de brillantes directivos como lo fueron Hugo Masci y Antonio Carbone, entre otros, y a partir de allí la debacle de Atlanta fue imparable.

Varios de esos funestos personajes continúan hoy ligados al club, por lo que no es de extrañar que la situación institucional de Atlanta sea la que es; la gran mayoría de gente de bien, que podría aportarle cosas a la institución, están alejadas de la misma y será muy difícil que regresen mientras esos "sujetos" sigan enquistados en Atlanta y los pocos que hoy día lo hacen, sufren las consecuencias del accionar de éstos delincuentes. Sobran los ejemplos en éstos últimos años (reiterados robos de utilería, explotación para beneficio propio de instalaciones del club, apretadas a jugadores, cuerpos técnicos y directivos, incidentes que provocaron multas, clausuras de estadio y pérdida de partidos, el más resonante la final ante Sarmiento de Junin, para citar sólo algunas), por lo que la situación actual del club no es más que un reflejo de su triste realidad.

Dentro de este contexto, tomó fuerza la figura del Doctor Miguel Ángel Broda como principal aportante económico; desde aquel triste y lejano Septiembre de 1991, cuando el Juez Bargalló decretó la quiebra de la institución, Broda comenzó a participar activamente, primero en la Comisión de Apoyo que trató ( y consiguió) levantar dicha quiebra y luego a partir de los 90' su participación fue cada vez más activa, desde los cuestionados vestuarios de "La Bohemia" hasta la conformación de los equipos profesionales que lograron el ascenso al Nacional "B" en 1995 y participaron por cuatro temporadas en dicha categoría. Pero las cosas con Broda nunca fueron claras (abonadas por su incomprensible negativa a ser reporteado) y sus detractores hablan de negociados con jugadores (caso Cristian Castillo), un poco claro contrato de concesión del "Open Dorrego" y el siempre latente rumor de que el economista quería vender los terrenos del estadio para un negocio inmobiliario personal y trasladar a Atlanta definitivamente a Villa Celina. Sus defensores niegan todo ésto y por el contrario, manifiestan que sin su aporte, Atlanta hubiera desaparecido hace varios años. Lo concreto es que todo está muy confuso, por el obsesivo silencio del Doctor Broda y por las malas gestiones de Comisiones Directivas anteriores, que nunca clarificaron los números de la relación Atlanta - Broda.

Hoy nuevamente Atlanta está al borde del colapso económico a partir de la decisión de Broda de retirar su apoyo como consecuencia (supuestamente) de la "apretada" sufrida en el estadio de Cambaceres hace algo más de un mes; y decimos supuestamente, porque en el momento de la misma ya el plantel estaba atrasado en sus sueldos, por lo que dicha situación podría ser la excusa perfecta para que Broda deje de aportar. Algunos dirán que no tiene ninguna obligación de hacerlo, pero hay que destacar que el actual plantel (junto al cuerpo técnico que comenzó el Apertura y se desvinculó a las pocas fechas por los pésimos resultados obtenidos) se armó con la promesa del doctor Broda de solventar en gran parte los casi $ 40.000 mensuales que se deben abonar a los mismos, más los alojamientos y las comidas de los jugadores del interior y en su momento del cuerpo técnico;, por lo que al menos tiene una obligación moral (si los directivos no lo hicieron firmar una legal en su momento) de no abandonar el barco a mitad de camino y provocarle al club una nueva andanada de juicios y el consiguiente perjuicio deportivo si hay que desmantelar el plantel.

El miércoles 15 de Diciembre, y después de bastante tiempo, se reunió la comisión directiva. Estuvieron presentes casi todos sus miembros, además del doctor Broda y varios socios más. Trascendió que un sector propuso utilizar el dinero que ingresó por la venta de la tribuna de Dorrego para el pago de los sueldos atrasados, pero la mayoría de los presentes se opuso a dicha idea, una decisión razonable toda vez que se manifestó hasta el hartazgo que la construcción de la tribuna de cemento era un emprendimiento económico independiente de los recursos del club y sería una barrabasada que antes de empezar la construcción de la misma ya se utilice el dinero para otra cosa. Ahora habrá que agudizar el ingenio para generar recursos realmente genuínos y no tener que depender de los vaivenes de una persona, que no es la primera vez que deja el barco a mitad de camino. Los caminos son diversos, pero creemos que se debe partir de tres grandes frentes: el gerenciamiento del fútbol profesional, la concesión de la Sede Social ni bien sea recuperada (para evitar el enquistamiento de los "sujetos" mencionados líneas arriba) y la negociación con los empresarios de espectáculos que dejaron entrever interés para la construcción del estadio de cemento (y no sólo una tribuna).

Sobre éstas bases se podrá comenzar a caminar el duro y largo recorrido de la reconstrucción y consolidación de Atlanta, allí recién volverán a involucrarse la gente de bien que tiene la Institución y que hoy sufre en silencio ante la grave situación de nuestro querido club.

Leonardo Marí

2/1/2005


Hola, soy bohemia desde la cuna ya que en casa el que no era de Atlanta estaba desterrado. Así aprendí a querer al bohemio, cuando mi viejo nos llevaba los domingo a la mañana a ver los partidos de inferiores y jugábamos en las hamacas tipo barquito que estaban al lado de la vía (ahora canchas de tenis); vi a Atlanta estar en la cumbre y bajar, lo ví llorar y reir y hasta me casé con un bohemio, que según mi viejo era lo único que tenía a favor. Hoy tengo cuetro hijos que son de Atlanta porque eso es Atlanta, una dimastía que nunca va a morir, aunque haya muchos que le pongan trabas en el camino. Es por eso que me uno a la gran cadena de solidaridad, de amor y colaboración para que nuestro amor bohemio perdure por los siglos de los siglos y podamos verlo brillar en el firmamento de los triunfos. Un abrazo bien bohemio y fuerza Atlanta querido.

Alejandra Golchtein de Ochambela


"Hola, soy Daniela, no me conoces ni yo tampoco a vos, pero se mucho de Atlanta. Mi hermanito de 18 años era fanático del bohemio. Jugaba muy bien al fútbol y sólo quería jugar en Atlanta. En octubre de 2004 viajo a probarse y estuvo entrenando con el resto del grupo. ¿Quién es mi hermanito pensarás vos? Silvio Aquiles Rojas o Gordo, no se sí lo conocías. Estaba muy entusiasmado porque el 24 de enero empezaba a entrenar para ganarse un puesto en el plantel, pero el día 16 de enero nos despertó con un desgracia, Aquiles con 5 amigos tuvieron un accidente y partieron en el acto. Todavía no lo creemos y nos parece escuchar que canta en la ducha... los booheemiiioss ohhh vamosss loss booheemiiosss. Mis padres y Aquiles viven en San Miguel del Monte, un pueblo alejado de Buenos Aires donde la gente sólo es de Boca o River, pero Aquiles cómo con otras tantas cosas era el único hincha de Atlanta. Desde el año 97 -creo- no dejo de ver o escuchar (en radios que no se escuchaba la sintonía) los partidos de Atlanta. Cuando ganaba un partido era el único loco que se ponía la camiseta y gritaba alrededor de la plaza. Aquiles se fue el 16 de enero de 2005, se fue con su alegría y se llevó la camiseta de Atlanta (nº 14), seguramente desde allá verá jugar al bohemio y cantará como siempre lo hizo. Y acá en la tierra quedamos nosotros María José, Máximo (jugador de Atlanta en los años 97 o 98 ), Daniela (quien te escribe), Juan (también jugador de Atlanta en los años 99 o 2000) Laura y Eduardo, mis padres. Hoy a pesar que no se nada de fútbol me siento fanática del bohemio. Gracias por leer esto que para mi es muy importante.."


Hace unos diez años, una tarde de Invierno, si mal no recuerdo, mi viejo me dijo..."Hoy subimos"... Y yo le pregunté..."Quién sube papá?"... Y el me contestó..."Atlanta...hoy sube Atlanta..." Y yo dije..."Ma' que va a subir ese clubcito"... Obviamente mi viejo me mandó a la mierda... Pero mas luego me invitó a la cancha de Ferro, a ver como subía su equipo, yo lo acompañé, como solía acompañarlo a ver a Atlanta cuando más chico era, y siempre me sentaba en la lateral a ver a la hinchada como cantaba y alentaba, era lo único que me atraía de Atlanta.
Fui ese día, y vi una popular repleta, a la cual no se podía subir, y a la cual logré subir al codo junto a mi padre, y no pude ver el partido, ya que tenía tan solo unos 10 años de edad, (Ahora tengo 19) y por razones lógicas
mi viejo me tenía que hacer caballito para lograr ver algo... Cuando el sonido de la gente retumbaba al festejar, me di cuenta que había algo que hacía que esa gente se sintiera tan identificada con un pobre club, del cual yo no conocía su historia, y como buen bostero lo consideraba uno más del montón. Pero a partir de esa tarde, ya no lo consideré más de ese montón.
Al pasar el tiempo preguntaba a mi viejo cuando leía el diario, "Cómo salió Atlanta?", y ahí, a través de los años me di cuenta de que me estaba haciendo de Atlanta también. Cuando podía ir a la cancha mi viejo yo lo acompañaba... Ojo, siempre dije..."Yo te acompaño, no voy con vos, solo te acompaño", pero en el '98 me di cuenta de que empezé a ir junto a el, y ya no a acompañarlo. Yo llegué como hincha consagrado en las malas, en el '98/99', y lamentablemente lo vi descender en Quilmes, y desde ese momento no dejé de acompañar al Bohemio, porque realmente es un sentimiento...y a pesar de todo lo sigo amando a Atlanta, más allá de este traspie.
Ahora se van a ver los verdaderos hinchas, aquellos que tras haber visto semejante campañon y no poder Ascender, van a ir igual a ver si se puede repetir algo de lo que se hizo en esta temporada. La verdad es que vivo en Paternal, hoy el Bicho está de festejo, nosotros tristes, pero la verdad, que jamás me despertó una sonrisa un equipo de rojo y blanco, que sube a primera y solo hay dos banderas desplegadas en todo el barrio, con una cancha sin vereda, mal diseñada. ¿Por qué?, porque no me importa donde esté Atlanta, ya me enamoré, y a pesar de todo lo sigo amando, aunque estén todos riendo y nosotros llorando.
Algún día vamos a volver...de eso estoy seguro.
Alguien me puede decir cómo se cura esta enfermedad...porque lamentablemente hay un problema...yo no me quiero curar de la Atlantitis, yo quiero seguir siendo de Atlanta, y soy bien masoquista, así que por eso sigo siendo de Atlanta...al igual que muchos de ustedes, no me quiero curar un carajo, aunque todo un barrio me cargue y se ría de mi. Me chupa un huevo señores. 
Aguante Atlanta y Villa Crespo!!!

 

Martín Padín

5/7/2004


Me senté a la computadora a pasar los informes de las actividades de hoy: 1º - reunión con la gente que  viajaban en los micros y los abogados del PROSEF; 2º -Centro Cultural San Martín -presentación del programa  para clubes 2004 del GCBA. Pero no puedo dejar de transmitir lo que siento,  este es uno de esos instantes en que me pregunto si estoy equivocada, estoy segura que hay muchas cosas que no entiendo… muchas y muchas que me faltan aprender,  tal vez por eso hago extensiva mi reflexión, para saber…  Nosotros hemos sido los agredidos, y somos nosotros (por intermedio de la gente de fútbol amateur con la mejor buena voluntad e intención) los que hemos mandado a hacer una bandera, una gacetilla y a través de este Depto. de prensa, fuimos nosotros los que la hemos hecho llegar a todos los medios –NO A LA VIOLENCIA- Ayer Domingo estuve presente en la cancha de Liniers en donde jugaban las infantiles con All Boys y tome las fotos correspondientes de la bandera con la presencia del SR. Presidente del club de Floresta, ¿el Depto. de Prensa del C.A.All Boys?  AUSENTE, solo había un fotógrafo de una revista barrial, no le di importancia a dicha ausencia,  ja! FLOR DE AUSENCIA - llegué rápido a mi computadora para pasar dicha foto a los medios, hoy miro clarín y estaba.  Temprano a la mañana, me llama el fotógrafo este de Floresta para felicitarme porque el había sacado las fotos pero con rollo y todavía no las había revelado. AHÍ ME PREGUNTE ¿QUE ESTOY HACIENDO?  que me felicite gente de Atlanta me gratifica y me da fuerza, pero este llamado de Floresta me hizo reaccionar y sentirme una estúpida,  más aún después de saber que el partido de ellos el sábado se suspendió por cantos  “antijudíos”. Se me están riendo en la cara y yo estoy trabajando para ellos ¿????????  Esto por supuesto será un tema a debatir el próximo miércoles en la reunión de CD ya que no todos opinan lo mismo y lamento que no se haya debatido más profundamente el tema antes,  tal vez al estar tan cerca de la gente herida y esas familias todo me duele más… Salinas: 5 fracturas oculares, 2 desplazamientos faciales, y un traumatismo de cráneo. Todavía internado. Zapata: un coagulo en la cabeza y una secuela en el sistema nervioso y todos los otros que cuando me cuentan lo que paso se le llenan los ojos de lagrimas, de impotencia, de rabia…. Ver la camiseta bohemia colgada de un soporte de suero… imágenes que por más banderas que hagamos o hagan no las voy a olvidar.

NO A LA VENGANZA – NO REPRESALIAS – NO  VIOLENCIA  SI A LA JUSTICIAAAAAAAAAAA!!!!!

ESTAN MIS MEJORES INTENCIONES EN COLABORAR POR UNA SOCIEDAD EN PAZ-  PERO SUFRO AL SABER QUE DEL OTRO LADO……. NO ES LO MISMO.  

     Todo lo que espero es que se llegue a hacer justicia, tanto con los agresores como con los que tenian que estar -llaménse policias - y no estaban -

Lamento si a alguien le molesta este mail,-esto no es una info de prensa, . Gente dotada de cierta inteligencia pero cuyas escalas de valores son el fiel reflejo de sus inseguridades y de sus débiles personalidades; ésas que les exigen presentarse como generales victoriosos en batallas que nadie necesita, contra enemigos que ellos mismos inventan y sobre cuyos efectos ninguno de ellos se hace responsable. Estos individuos y los integrantes del grupo que los siguen, tienen todas las posibilidades de construirse una vida valiosa, solidaria aún en el individualismo creativo, orientada hacia donde les dicte la vocación y por el camino que quieran optar.

Mónica Nizzardo

8/10/99


Carta abierta a los hinchas de hoy

¿Cómo andás amigo? Te habla el viejo Atlanta... sabés?

Ultimamente yo no me siento nada bien. Ya sé que hace mucho que no les doy una alegría futbolera, pero hoy me refiero a otra cosa, me estoy muriendo...

Si ustedes no se acercan yo puedo desaparecer, las deudas que pesan sobre mí solo buscan eso. Y esto es mucho mas grave que irse al descenso o perder una final. Me muero y no hay remedio que me salve, sólo dependo de ustedes: los hinchas son mi pulmón, mi sangre, mi corazón, el espíritu que me puede hacer salir de esta depresión.

Solo les pido que me devuelvan un poquito de todo lo que les di. Piensen eso, sobre todo piensen, hagan memoria y recuerden las veces que nos quedamos roncos por festejar un triunfo y todas las tardes que nos fuimos llorando a casa por una frustración. Piensen en la familia y en los amigos, en el abuelo que por primera vez te trajo de la mano para que me conozcas y me adoptes como tu segunda casa.

En el viejo, tan fanático como vos, en todos los pibes a los que todavía hay que enseñarles a amar una camiseta, en la barra, en el café, en el barrio, en la esquina. Ese soy yo, ese es Atlanta.

Piensen, no dejen nada librado al azar. Acá la suerte no juega. No nos va a salvar un referí ni un tiro en el palo. Si yo me muero nos morimos todos. Acérquense al club, como nunca, vengan a la cancha, participen, colaboren. Nunca los necesité tanto como ahora...

El viejo Atlanta

Fuente: Revista "El Consultorio Bohemio"


Hola,
Acá van algunos recuerdos de mi viejo Isaac Golstein, que nació en Villa Crespo en 1930, bohemio desde siempre. Cuando jugaban partidos en la calle Padilla al 900 (entre Serrano y Thames)contra el portón de la fabrica de hierro! y recién el arroyo Maldonado lo tapaban, ya sentían que ser de Atlanta era mas que un sentimiento..


"Inolvidables triunfos Bohemios"
Año 1951-1952, domingo estadio Independiente y la hinchada de los rojos copan dos tribunas, nosotros unos 2000 o 3000 con una bandera de 30 metros que coció mi vieja Mishke y decía: "ATLANTA CORAZON/LA BARRA DE SUIPACHA "que barra divina!, el pecoso ,Orlando suby,el tango Gaetano y su hermano Chiche, Julián, Ernesto Franco, Rulito, Valentín Leiva y muchos mas... Atlanta perdía 2 a 1 y "Alfredo Runzer" agrego 2 mas !!.Termino ganando Atlanta 4 a 2 inolvidable, la hinchada Roja nos aplaudió y nosotros, la barra de Suipacha, volvimos a Villa Crespo roncos hasta llorar.

"
Allá por los 50' en la calle Padilla entre Thames Y J.B.Justo al lado del pasaje Cañuelas se abrió un club de dos piezas: "Suipacha". Nos reuníamos para jugar al truco, dados, escuchábamos música, pero lo importante es que éramos todos de Atlanta y nuestra bandera estaba en todos los partidos."

Año 1952-1953, Estadio de River, creo que fue la primera vez que Atlanta ganó en Nuñez. Terminó 3 a 1 el tercero fue de "Carreras" de tiro libre, inolvidable triunfo Bohemio !!

Año 1962-1963. Estadio de Atlanta, Atlanta - Racing y perdíamos 3 a 1 cuando Luis Artime se consagró haciendo 3 goles. La hinchada se abrazaba y llorábamos de emoción. Inolvidable !!

Famoso canto de la hinchada: "Tira la piola, tira el piolín, centro de Lapresa, gol de Agnolin"!!!

*AGRADECEMOS A TODO EL QUE PUBLIQUE ESTE MATERIAL, EN MEMORIA DE TODOS LOS HINCHAS DE ATLANTA QUE YA NO ESTAN CON NOSOTROS.
Filial "Bohemios en Israel"

Roberto Golstein

18/9/99


El sábado pasado Atlanta volvió al ruedo. Volvimos los mismos de siempre a la cancha para jugar con esos equipitos que no nos merecemos pero que por una cosa u otra nos obligaron a jugar. Siento como nunca la fuerza de la gente, las ganas de volver al Nacional "B", de intentar aunque más no sea volver a jugar alguna vez a la "A".

Estuve en la cancha con mis amigos de siempre, con mi hijo y todos sufrimos como siempre hasta el último minuto, como cuando Romero cometió una falla técnica y Sarmiento tuvo un tiro libre dentro del área.

Parece que estamos condenados a sufrir, pero saben qué? Por primera vez en mucho tiempo me fui de la cancha contento, no sólo porque habíamos ganado sino porque vi el entusiasmo de la gente, la misma de siempre, los mismos locos que no claudican y que siguen soñando con un Atlanta más grande y competitivo.

Cuando salí de la cancha fui al Buffet y vi lo precario y modesto que es, pero que encierra todo el amor por los colores y la pasión que no se vende. Me da pena ver el cartel de venta de la Sede Social que está en Humboldt y Camargo, pero sé que con el esfuerzo de todos, acompañando al equipo, pagando la cuota social, aportando los tres pesos del bono y con el apoyo de algunos dirigentes que cuentan con recursos económicos vamos a poder volver a ser un equipo de fútbol.

Sentí que la mística está vigente, que el "Pepe" Castro le devolvió a la gente la ilusión perdida; los hinchas vamos a estar siempre, sólo pedimos que los jugadores y los dirigentes hagan las cosas como corresponde: que jueguen al fútbol, que ganen, que peleen el ascenso y nos devuelvan al Nacional "B" los primeros y que no endeuden más al Club los segundos.

Sigamos apoyando al viejo Atlanta para intentar por lo menos alguna vez ser felices, porque nos lo merecemos.

Felipe Leibovich

23/8/99


Un nuevo descenso nos ha marcado; la realidad, esa realidad que queríamos negar, que defendimos con uñas y dientes hasta el final, llevándonos por la pasión y el amor a la divisa azul y oro, finalmente se hizo presente y en la Temporada 1999/2000 nuestro querido Atlanta jugará el Torneo de la "B" Metropolitana.

Y no es cuestión de criticar a los jugadores ni al cuerpo técnico, si bien a mi entender Atlanta tuvo en la temporada pasada uno de sus equipos con menos nivel de la historia del Club (por lo menos de la que me tocó ver en mis 42 años de vida), sería muy simplista caer en la crítica a los que en la cancha trataron de lograr lo que ya se había perdido fuera de ella, por varios motivos, a saber:

Primero, porque el arrastre de puntos de torneos anteriores era casi lapidario para el Bohemio; había que hacer una campaña poco menos que brillante para salvarnos y esta última campaña, en números, fue la mejor de las últimas tres, pero no alcanzó.

Segundo, porque pese a todos los graves problemas institucionales que venimos padeciendo desde fines de la década del 80', que nos llevó a la quiebra en 1991, seguimos con disputas internas, seguimos anteponiendo los intereses personales a los del Club, reviviendo el dicho que dice que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.

Atlanta está vivo, lo está porque su gente, esa gente que llenó Caballito en la final del 95' frente a Dock Sud con más de quince mil almas, en una imagen que no me voy a olvidar mientras viva, esa misma gente que en un número de cinco mil personas llevó su ilusión a la cancha de Quilmes en la última fecha del torneo pasado lo mantiene y lo mantendrá vivo por siempre; pero ya es hora de capitalizar errores. Ya es hora de que las experiencias nos sirvan para el futuro.

Nuestro querido club, que a mediados de la década del 80' era ejemplo del fútbol argentino y orgullo de los bohemios de ley, con sus 16.000 socios, con sus instalaciones de primer nivel, con sus deportes destacándose en varias disciplinas (basquet, voley, patín, karate, etc.), por malos manejos dirigenciales perdió todo eso en pocos años y llegó a la quiebra, con la consiguiente pérdida de su Sede Social, una Sede cargada de recuerdos imborrables, de una historia rica, una Sede en donde varias generaciones se formaron física y humanamente.

Ahora no sirve lamentarse por lo que pasó, pero si es importante tener memoria y capitalizar los errores, para no volver a repetirlos.

Tenemos que juntarnos los bohemios de corazón y ayudar en lo que sea, no importa que, no es necesariamente en forma económica, el que puede hacerlo, bienvenido sea, pero el que no puede aportar dinero, si puede aportar sus conocimientos, su tiempo, su corazón bohemio para tratar de salir adelante y para volver a ser ese Club del cual nos enorgullecimos tanto tiempo y del que seguramente volveremos a enorgullecernos y como dice nuestro himno...

¡Vamos, viejo club!

Alza tu voz cubierta de esplendores

¡Vamos a luchar

Que el triunfo ideal

Te ha de coronar!

¡Vamos que el sol del porvenir

Habrá de cubrir tu marcha triunfal!

¡Vamos a la lucha, vamos viejo Atlanta

Que siempre mi aplauso te habrá de alentar!

Leonardo Marí

15/6/99


VILLA CRESPO, BARRIO REO

Villa Crespo, barrio que vio nacer a Osvaldo Pugliese, allí por Canning al 300. El lugar en que cosechó sus primeros aplausos en el desaparecido café de La Chancha, que estaba en Rivera (hoy Córdoba) y Godoy Cruz, y en el legendario ABC, de Rivera y Canning. En Tres Arroyos y Olaya nació Leopoldo Marechal, el autor de Adán Buenosayres. Osvaldo Miranda en Malabia y Loyola. A Villa Crespo le cantó Celedonio Esteban Flores, cuando era un vecino mas de la calle Warnes en unos versos que siempre delatan la identidad: "Barrio piringundín/ barrio malevo/ donde aprendí a bancar la vida maula/ en mis días papusos de purrete/ Compadrito y piernún/ callao y taura/ Barrio de contras bravas/ tus hazañas debaría saberlas los mocosos/ en la escuela tendrían que enseñarlas".

Un Villa Crespo que, tajeado por el Maldonado, albergó en sus orillas -cuando el barrio era todo orilla, pero de la ciudad- a malevos y guapos de la talla de El títere, Olegario, Pata'e palo, Almanzar y el Manco Ferreira. De El Títere escribió José Luis Borges: "El hombre según se sabe tiene firmado un contrato con la muerte. En cada esquina lo anda acechando el mal trato. Un balazo lo tumbó en Thames y Triunvirato. Se mudó a un barrio vecino, al de la quinta del ñato". Borges era de Palermo y solía concurrir a la vieja librería de Gleizer, que estaba en triunvirato (hoy Corrientes) a pasitos de Canning, para compartir sueños y ocio en largas tertulias con Cesar Tiempo, Alberto Gerchunoff, Arturo Cancela, Leopoldo Marechal y Nicolas Olivari, entre otros escritores y poetas.

Osvaldo Miranda es el pionero entre los bohemios del espectáculo. Hoy es hincha, antes fue dirigente. Dice que en tiempos más lindos, "cuando un triunfo sobre Chacarita en el clásico del barrio servía para gozar con cachadas en la amistosa rueda de una mesa de café, pero la cosa no pasaba de allí. Miranda aporta en esta hora de júbilo un recuerdo para León Kolwoski, un dirigente tan honrado, afirma, "que cuando llegó traía un brillante grande en un anillo de su mano izquierda y otro brillante en el alfiler de la corbata, y cuando se fue no solo había perdido los brillantes, tampoco tenía un peso en los bolsillos"

Como Miranda, son hinchas de Atlanta Rodolfo Bebán y Osvaldo Piro. Y lo fueron otros dos artistas de primera categoría como Gerardo Chiarella y Rodolfo Onetto.-

Felipe Bayer

30/5/99


REPUBLICA DE VILLA CRESPO

La ley de capitalidad asignó a Buenos Aires los mismos límites oficiales establecidos en 1867, comprendiendo así una superficie de 4.000 hectáreas, con una población de 300.000 habitantes. La ciudad fue creciendo por expansión periférica: el suburbio, ya subdividido en quintas, potreros y baldíos, se fue parcelando en lotes para vivienda, dando nacimiento a nuevos barrios periféricos (arrabales en crecimiento). Los núcleos poblados tuvieron diferentes orígenes: algunos se formaron alrededor de las estaciones de ferrocarril o simplemente por la creación de iglesias, hospitales, asilos, etc. Dominó la codicia desmedida de los terratenientes, rematadores y especuladores, que provocaron el loteo indiscriminado, minimizando las parcelas y restando espacio libre para calzadas amplias y creación de nuevas plazas y parques. Mientras ocurrían todas estas cosas entre 1880 y 1910, la periferia de la ciudad la conformaban una cantidad apreciable de baldíos y terrenos que se convertían en los días de lluvia en verdaderos lodazales. Villa Crespo era eso en aquel entonces. Como dijo Manuel Castre: "una pampa polvorienta cruzada por un arrollo". Sus fronteras, término de un orgullo, comienzo de un rencor, las establecieron recelos de chiquilines, que peleaban a hondazos o tajos con los muchachos o los guapos del arrabal vecino. Allá por 1886, unos hombres emprendedores, guiados por Salvador Benedit, llegaron al suburbio. Observaron, midieron, seguidos por las miradas socarronas de los criollos que se obstinaban de los criollos que se obstinaban en negar los síntomas del progreso, en no ver que la ciudad desparramada sobre los arrabales. Y sucesivamente brotaron en los terrenos bajos, anegadizos, despreciados, una curtiembre, la tejeduría de Dell'Acqua y la Fábrica Nacional de Calzado. Edificios enormes, limpios, modernos, en extraño contraste con las hediondas lagunitas y los ásperos pastizales que lo rodeaban. Enjambres de fabriqueras se entreveraron con los obreros, dando a la barriada un aspecto más amable, mas alegre. Las estrechas sendas, trilladas por los zapatos y las alpargatas, formaron calles. Se realizaron pic-nics domingueros. Villa Crespo dejó de ser un lugar de tránsito, una travesía desierta. La gente fundó un barrio propiamente dicho. Un barrio de pobres que necesitó de ese albergue porteño de la miseria colectiva: el conventillo. Nació envejecido y sucio, huraño y chismoso, chato y profundo, con habitaciones numeradas como celdas, en las azoteas las ropas secándose. Lo bautizaron "conventillo nacional", en homenaje a la fábrica que determinó su nacimiento. Mas tarde fue oficialmente llamado Villa Crespo, en honor al intendente municipal Antonio F. Crespo. Primer barrio en añadir la palabra Villa al apellido de nombre público. Muchas fueron las personalidades que formaron parte de la vida del barrio, entre las más sobresalientes se encuentre Luis Angel Firpo, aún vigente en la memoria de los habitantes de Villa Crespo.

Héctor Recol

30/5/99


Toda aquella persona que quiera hacer llegar su opinión, enviarla a leonardomari@argentina.com y será publicada en ésta sección, que está abierta para todos los hinchas de Atlanta que quieran dar su parecer. Gracias.